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María Sanchidrián Lavado

María Sanchidrián Lavado

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Granada. Formada en Educación Ambiental y en Coaching Nutricional. Trabaja en consulta ayudando a sus pacientes a cambiar sus hábitos alimentarios. Colegiada nº AND-00323

Cáncer y alimentación


Lazo cancer y comida saludable

    El cáncer, ese asesino silencioso que tanto miedo nos da, se puede evitar.

    Un 30% de los cánceres se deben a una mala alimentación, y si juntamos el hacer actividad física, con no fumar, y alimentarnos bien, se previenen hasta un 70% de todos los cánceres. El 30% restante, se debe mayoritariamente a factores ambientales como contaminantes e infecciones.

    ¿Y la genética? Pues la genética sólo es causante del 5-10% de los cánceres. Exactamente. Un 90-95% de los casos de cáncer se deben a factores evitables y modificables, sobre los que tenemos poder. Porque incluso aunque tengamos un oncogen -gen que predispone al cáncer-, el medio ambiente -donde vivimos y el estilo de vida- determina si los genes que tenemos se expresan o no -si actúan o no-. Somos incluso capaces modificar la lectura de los genes durante nuestra vida con la alimentación, y esa modificación es heredable para nuestros hijos. La disciplina que estudia eso es la Nutrigenómica. Y claro, yo me pregunto: ¿Para qué tanta inversión en investigación genética del cáncer, en vez de invertir ese dinero en información y prevención? Será que la prevención no es rentable para algunos.

    Por lo tanto...¿Hay que preocuparse si en tu familia ha habido varios casos de cáncer? Pues depende. Un 5% del riesgo por la genética supone bastante poco, pero sí que hay que prestar atención, porque los hábitos de vida también se “heredan”. Y la exposición a contaminantes ambientales suele ser común para los miembros de una familia. Ahí está la clave.

    Hay que recordar además, que una vez que tenemos la enfermedad, también se puede mejorar e incluso remitir gracias a la inclusión de una buena alimentación en el tratamiento, adaptada a cada caso. No hay que rendirse ante el diagnóstico, hay mucho por hacer.

    Esto no quiere decir que se deba sustituir el tratamiento convencional de cirugía y quimioterapia por una dieta, sino usarla complementariamente. Cuidado con los alimentos o suplementos milagro, porque las enfermedades se combaten haciendo cambios profundos, no cambios superficiales. No vale cambiar uno o dos alimentos de la dieta y tomar un par de suplementos y esperar curarse por ello.

    En este vídeo se explica uno de los procesos por los cuales se puede reducir la progresión del cáncer (subtítulos en la flechita de abajo a la derecha en el video):


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"Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea tu alimento"
-Hipócrates-